27 de febrer, 2007
26 de febrer, 2007
23 de febrer, 2007
La canción del viernes (38) “In the air tonight” de Phil Collins per Peix
¡Feliz viernes a todos!
Tristeza, dolor y venganza, muchas canciones tienen que ver con esas palabras. Algunas grandiosas, otras mediocres, estas composiciones se sustentan en una atmósfera agria y resentida. Una amargura que emerge de los malos tiempos, una redención anhelada y perturbada. La cíclica ruptura de los enamorados, el lastimoso desengaño, la traicionera infidelidad y el aplastante desamor son el substrato que bautiza las grandes composiciones. Canciones con las que nos identificamos, con las que aprendemos a olvidar.
La música rock es muy proclive a este tipo de expresiones, habida cuenta tenemos en nuestro país (Los Planetas, Nacho Vegas, Joaquín Sabina, por poner algunos, los más bestias) y en el extranjero (The Rolling Stones, The Cure...), de hecho, no se entiende el movimiento aglutinador y mesiánico del rock sin esos versos envenenados, sin ese eterno lamento. Seguro que todos tenemos esa canción que habla mejor que nosotros sobre aquello que nos pasó y nos arrasó, seguro que entre los reproches cantamos esa tonada que nos viene a la cabeza porque sí, porque es eso; la banda sonora de nuestras vidas recopila las luces y sombras, lo mejor y lo peor. En tiempos de apatía e insensibilidad expulsar los demonios es casi una insolencia, un atrevimiento. Como en el mito del eterno retorno, los buenos tiempos volverán, mientras: caguémonos en todo. Para algunos críticos y observadores cantar al dolor es un paso hacía la madurez, tal vez (se ve que Alejandro Sanz ahora es más maduro porque en su última grabación se filtra la oscuridad de un corazón partido de verdad), pero la madurez está para eso y mucho más, si no que se lo digan a los Dylan, Knopfler, Van Morrison y otros, que se han cansado de buscar la gran canción y se han obsesionado con acaraciar lo sencillo. La música imita a la vida, no se entiende sin ella, es absurda sin su existencia. Bailes, recuerdos, sonrisas, lágrimas, emoción, epopeyas, bucólicas, poesías, todo está en ella, todo lo recoge; nada se escapa.
Como si de un latigazo se tratase, la canción de hoy sacude este plácido viernes de febrero, la inusual “In the air tonight” (cuya letra va acompañada de una leyenda urbana, totalmente falsa, acerca de un hombre que se ahoga en el mar y otro que le niega su ayuda), de Phil Collins, se manifiesta especialmente brutal e incómoda entre el repertorio al que nos tiene acostumbrado el ex-cantante y baterista de Genesis. Poco después del divorcio de su primer matrimonio, el bueno de Collins publica este tema en el, no menos extraordinario, álbum “Face Value” de 1981.
Todo el LP está influenciado por este convulso acontecimiento y temas con el de hoy y “If leave me is easy” completan un trabajo complejo e introspectivo. Con la composición de este tema, el inglés esboza un previo, una visión, del trip-hop y del movimiento musical que aconteció a finales de los ochenta. A caballo entre Genesis y su carrera en solitario, “In the air tonight” posicionó a Phil Collins en el star-system del momento, casi un millón de ventas arroparon la arriesgada propuesta de “Face Value”, público y crítica estuvieron de nuevo de acuerdo.
Philip David Charles Collins nació en Londres el 30 de enero de 1951. Con cinco años y un tambor entre sus manos, la plácida familia Collins comenzó a padecer las consecuencias de un regalo, a priori, inocente y apropiado. Con la adolescencia adquirió la deseada batería, los primeros escarceos con bandas adolescentes y el teatro amateur, Collins actuó en diversas obras de cierto renombre. En 1970 entró a formar parte de Genesis, liderada en aquel entonces por el genial Peter Gabriel, cuando el grupo buscaba un baterista para substituir la plaza que dejaba vacante John Mayhew.
Aportando su buen humor y un buen hacer incomparable en la composición y el arreglo de los temas, Collins se integró perfectamente en el equipo y trabajó a la sombra de Gabriel junto a Banks, Hackett y Rutherford. Tras “The lamb lies down on Broadway” (uno de los álbumes conceptuales más valorados de la formación) Gabriel abandona la banda para iniciar una proclive carrera en solitario, Phil tomó su relevo para coger las riendas de Genesis. Pero las inquietudes personales puedieron más que el trabajo coral y con el mencionado “Face Value”, Collins inicia también su aventura en solitario. Llena de éxitos y altibajos, la compagina con el trabajo de Genesis hasta 1997, cuando finalmente deja el grupo para centrarse en sus creaciones personales. De su discografía cabe destacar “No jacket required” y “But seriously”, donde el apogeo creativo de este singular autor tontea de manera magistral con la calidad y lo comercial, y encontramos, sin duda, al mejor Collins.
Os dejamos con una novedad: desde hoy intentaremos, siempre que sea posible, añadir un vídeo o un audio de la canción que comentamos con esmero y cariño desde esta sección “semanal”.
Tristeza, dolor y venganza, muchas canciones tienen que ver con esas palabras. Algunas grandiosas, otras mediocres, estas composiciones se sustentan en una atmósfera agria y resentida. Una amargura que emerge de los malos tiempos, una redención anhelada y perturbada. La cíclica ruptura de los enamorados, el lastimoso desengaño, la traicionera infidelidad y el aplastante desamor son el substrato que bautiza las grandes composiciones. Canciones con las que nos identificamos, con las que aprendemos a olvidar.
La música rock es muy proclive a este tipo de expresiones, habida cuenta tenemos en nuestro país (Los Planetas, Nacho Vegas, Joaquín Sabina, por poner algunos, los más bestias) y en el extranjero (The Rolling Stones, The Cure...), de hecho, no se entiende el movimiento aglutinador y mesiánico del rock sin esos versos envenenados, sin ese eterno lamento. Seguro que todos tenemos esa canción que habla mejor que nosotros sobre aquello que nos pasó y nos arrasó, seguro que entre los reproches cantamos esa tonada que nos viene a la cabeza porque sí, porque es eso; la banda sonora de nuestras vidas recopila las luces y sombras, lo mejor y lo peor. En tiempos de apatía e insensibilidad expulsar los demonios es casi una insolencia, un atrevimiento. Como en el mito del eterno retorno, los buenos tiempos volverán, mientras: caguémonos en todo. Para algunos críticos y observadores cantar al dolor es un paso hacía la madurez, tal vez (se ve que Alejandro Sanz ahora es más maduro porque en su última grabación se filtra la oscuridad de un corazón partido de verdad), pero la madurez está para eso y mucho más, si no que se lo digan a los Dylan, Knopfler, Van Morrison y otros, que se han cansado de buscar la gran canción y se han obsesionado con acaraciar lo sencillo. La música imita a la vida, no se entiende sin ella, es absurda sin su existencia. Bailes, recuerdos, sonrisas, lágrimas, emoción, epopeyas, bucólicas, poesías, todo está en ella, todo lo recoge; nada se escapa.Como si de un latigazo se tratase, la canción de hoy sacude este plácido viernes de febrero, la inusual “In the air tonight” (cuya letra va acompañada de una leyenda urbana, totalmente falsa, acerca de un hombre que se ahoga en el mar y otro que le niega su ayuda), de Phil Collins, se manifiesta especialmente brutal e incómoda entre el repertorio al que nos tiene acostumbrado el ex-cantante y baterista de Genesis. Poco después del divorcio de su primer matrimonio, el bueno de Collins publica este tema en el, no menos extraordinario, álbum “Face Value” de 1981.
Todo el LP está influenciado por este convulso acontecimiento y temas con el de hoy y “If leave me is easy” completan un trabajo complejo e introspectivo. Con la composición de este tema, el inglés esboza un previo, una visión, del trip-hop y del movimiento musical que aconteció a finales de los ochenta. A caballo entre Genesis y su carrera en solitario, “In the air tonight” posicionó a Phil Collins en el star-system del momento, casi un millón de ventas arroparon la arriesgada propuesta de “Face Value”, público y crítica estuvieron de nuevo de acuerdo.Philip David Charles Collins nació en Londres el 30 de enero de 1951. Con cinco años y un tambor entre sus manos, la plácida familia Collins comenzó a padecer las consecuencias de un regalo, a priori, inocente y apropiado. Con la adolescencia adquirió la deseada batería, los primeros escarceos con bandas adolescentes y el teatro amateur, Collins actuó en diversas obras de cierto renombre. En 1970 entró a formar parte de Genesis, liderada en aquel entonces por el genial Peter Gabriel, cuando el grupo buscaba un baterista para substituir la plaza que dejaba vacante John Mayhew.
Aportando su buen humor y un buen hacer incomparable en la composición y el arreglo de los temas, Collins se integró perfectamente en el equipo y trabajó a la sombra de Gabriel junto a Banks, Hackett y Rutherford. Tras “The lamb lies down on Broadway” (uno de los álbumes conceptuales más valorados de la formación) Gabriel abandona la banda para iniciar una proclive carrera en solitario, Phil tomó su relevo para coger las riendas de Genesis. Pero las inquietudes personales puedieron más que el trabajo coral y con el mencionado “Face Value”, Collins inicia también su aventura en solitario. Llena de éxitos y altibajos, la compagina con el trabajo de Genesis hasta 1997, cuando finalmente deja el grupo para centrarse en sus creaciones personales. De su discografía cabe destacar “No jacket required” y “But seriously”, donde el apogeo creativo de este singular autor tontea de manera magistral con la calidad y lo comercial, y encontramos, sin duda, al mejor Collins.Os dejamos con una novedad: desde hoy intentaremos, siempre que sea posible, añadir un vídeo o un audio de la canción que comentamos con esmero y cariño desde esta sección “semanal”.
21 de febrer, 2007
19 de febrer, 2007
15 de febrer, 2007
14 de febrer, 2007
Relats (10) "Interruptus" per Peix
Com unes ungles lliscant per la pissarra, aquell so altera els meus nervis, abatuts de tant patir i somiar, inacabats i incompetents. Avui és la gegantina prosa de “Liliana llorando”, ahir eren els bells moments de “Tabaquería”, o era abans d’ahir, ara ja no ho sé, la setmana passada podien ser els articles de “El Mundo Deportivo”, qui sap i, per cert, què més dóna? Però sempre és la teva veu, amable i enganxosa, com les pastilles que s’empassen a pèl, que em tortura i em retreu, que aplica teràpies i diagnosi alhora.
Tu t’entossudeixes en que adquireixi no se què, que està molt bé, que és molt econòmic i bla, bla, bla, jo no reacciono, estic amb Liliana i el seu dolor, la seva pèrdua futura, les llàgrimes de Cortàzar i la pàgina 46. De sobte tot es torna confús, tu insisteixes com un gat amb el menjar, jo m’ho prenc com una broma de mal gust, ara és la tarifa plana i la puta portabilitat, les tres primeres quotes gratuïtes, i, ves per on, cada setmana un partit de franc. Jo esclato, la Liliana espera, el Julio s’impacienta, els fonaments tremolen, no s’ho pot perdre, no vull fer perdre-li el temps senyoreta, però si és fantàstic, en dues setmanes tot estarà canviat, correu electrònic d’una giga i un espai virtual per a la web, que no! Escolti, crit, vagis a la puta merda, jo no he estat grollera, grollera? Serà imbècil. La teva veu ja no és suau i suggeridora (ara és Kurtz?), imposes, reclames, jo m’en ric, la pàgina 46 espera, sospir, jo només sóc una noia que es guanya la vida, no m’expliqui la seva vida, no vull que em truquin més, és vostè un pocavergonya i bla, bla, bla.
Em sento bé quan escolto el tut-tut-tut, retorno a la butaca, allà està el paquet de cigarretes, el llum que em va regalar en Tínes, i la Liliana.
Tu t’entossudeixes en que adquireixi no se què, que està molt bé, que és molt econòmic i bla, bla, bla, jo no reacciono, estic amb Liliana i el seu dolor, la seva pèrdua futura, les llàgrimes de Cortàzar i la pàgina 46. De sobte tot es torna confús, tu insisteixes com un gat amb el menjar, jo m’ho prenc com una broma de mal gust, ara és la tarifa plana i la puta portabilitat, les tres primeres quotes gratuïtes, i, ves per on, cada setmana un partit de franc. Jo esclato, la Liliana espera, el Julio s’impacienta, els fonaments tremolen, no s’ho pot perdre, no vull fer perdre-li el temps senyoreta, però si és fantàstic, en dues setmanes tot estarà canviat, correu electrònic d’una giga i un espai virtual per a la web, que no! Escolti, crit, vagis a la puta merda, jo no he estat grollera, grollera? Serà imbècil. La teva veu ja no és suau i suggeridora (ara és Kurtz?), imposes, reclames, jo m’en ric, la pàgina 46 espera, sospir, jo només sóc una noia que es guanya la vida, no m’expliqui la seva vida, no vull que em truquin més, és vostè un pocavergonya i bla, bla, bla. Em sento bé quan escolto el tut-tut-tut, retorno a la butaca, allà està el paquet de cigarretes, el llum que em va regalar en Tínes, i la Liliana.
09 de febrer, 2007
08 de febrer, 2007
30 de gener, 2007
24 de gener, 2007
Relats (9) "80 graons" per Peix
Aquella maleïda bossa pesava com un mort, el seu cor accelerava els batecs de forma vertiginosa i el cos, en perillós equilibri, lluitava amb les carències i extreia les forces de Déu sabia on.
- Escales del dimoni!
Feia anys que a les reunions de veïns es parlava de posar l’ascensor. Inclús ja sabien el model: una caixa de 2 x 1,7 metres de la casa Zener anomenada “Skinplate”, amb uns acabats de color plata que tant havien entusiasmat a la Dolors quan el comercial va portar un catàleg d’informació per a cada veí. Moltes paraules per no res. El cost de setanta mil euros de tota la instal·lació no només era massa per a la seva pensió de secretària jubilada, si no que també ho era per a la resta de propietaris.
“Trenta-dos, trenta-tres”, la Dolors, animant-se, contava els graons mentalment. A cada repetjó parava per descansar, deixava al terra la bossa del “súper” amb la compra del dia, i sovint feia un càlcul percentual: “estic al primer, ja porto el seixanta per cent del trajecte”. Detestava aquells blocs de marbre, escrostonats i raguts, que salvaven un desnivell de 19 mil·límetres per unitat. Però aquella batalla, que es repetia dues o tres vegades al dia, depenent de si era hivern o estiu, feia temps que l’havia perdut; la diabetis estava castigant les seves cames i les enrampades que sentia al pujar les escales eren un suplici per a ella.

En arribar al seu replà, calmà els lladrucs de la Lassi, l’única companya que li quedava i que ja bordava des de que ella va posar la clau al pany del portal: tranquil·la Lassi, tranquil·la. Va entrar a casa, va tallar el pollastre per a la seva gossa i es va ensorrar, derrotada, a la butaca del menjador. Mentre recuperava l’alè, agafà el catàleg de Zener i va tornar a mirar-se aquells acabats platejats que tant li agradaven.
- Escales del dimoni!
Feia anys que a les reunions de veïns es parlava de posar l’ascensor. Inclús ja sabien el model: una caixa de 2 x 1,7 metres de la casa Zener anomenada “Skinplate”, amb uns acabats de color plata que tant havien entusiasmat a la Dolors quan el comercial va portar un catàleg d’informació per a cada veí. Moltes paraules per no res. El cost de setanta mil euros de tota la instal·lació no només era massa per a la seva pensió de secretària jubilada, si no que també ho era per a la resta de propietaris.
“Trenta-dos, trenta-tres”, la Dolors, animant-se, contava els graons mentalment. A cada repetjó parava per descansar, deixava al terra la bossa del “súper” amb la compra del dia, i sovint feia un càlcul percentual: “estic al primer, ja porto el seixanta per cent del trajecte”. Detestava aquells blocs de marbre, escrostonats i raguts, que salvaven un desnivell de 19 mil·límetres per unitat. Però aquella batalla, que es repetia dues o tres vegades al dia, depenent de si era hivern o estiu, feia temps que l’havia perdut; la diabetis estava castigant les seves cames i les enrampades que sentia al pujar les escales eren un suplici per a ella.

En arribar al seu replà, calmà els lladrucs de la Lassi, l’única companya que li quedava i que ja bordava des de que ella va posar la clau al pany del portal: tranquil·la Lassi, tranquil·la. Va entrar a casa, va tallar el pollastre per a la seva gossa i es va ensorrar, derrotada, a la butaca del menjador. Mentre recuperava l’alè, agafà el catàleg de Zener i va tornar a mirar-se aquells acabats platejats que tant li agradaven.
17 de gener, 2007
16 de gener, 2007
12 de gener, 2007
La canción del viernes (37) “Birdland” de Weather Report per Peix
¡Feliz y helado viernes a todos!
Para muchos, la música jazz es uno de los principales causantes, además del estrés, de la jaqueca común, también conocida como hemialgia. Una exposición intensa a la música de Herbie Hancock o Charlie Parker puede causar un profundo dolor (pulsátil) en la cavidad craneal, fotobia (molestia a la luz), fonofobia (molestia al ruido) y severas náuseas que suelen ir acompañadas de dolores abdominales.
Además de crisis cefálicas de cierta importancia, el rechazo a este tipo de música es probable que desencadene, en individuos o colectivos poco tolerantes, estados de sopor alarmantes y enajenación mental. Por tanto, se recomienda la no audición de temas o composiciones que puedan clasificarse como jazz o sucedáneos (pese que en algunos discos de chill-out no se han registrado incidentes), y la extrema precaución en las bandas sonoras de los films de Woody Allen y Clint Eastwood. En fin, entiendo, que con criterio, gusto o disgusto, uno pueda o no satisfacerle un tipo de música, pero me resulta extraño tanto desprecio hacia el jazz. ¿Se requiere cierto esfuerzo para escucharlo? No que yo sepa ¿Es fácil de digerir? Depende de muchos factores. Con esto quiero decir que, evidentemente, no es una música sencilla y ligera pero, viendo la evolución, influencias y envergadura del jazz a lo largo de todo el siglo XX, me parece precipitado juzgarlo tan desfavorablemente. Me parece, también, que en la sociedad de la globalización y la inmediatez, donde comer en un fast-food es una costumbre y la demora de la carga de una página web unos segundos de más, provoca malhumores y bufidos, el jazz no tiene ninguna oportunidad. En esta vorágine de velocidad, la música con algo de complicación y de densidad no puede ser reconocida; no cabe, es un “palo” y da dolores de cabeza. Pero cualquiera que tenga paciencia y algo de curiosidad puede descubrir paisajes sonoros que nunca antes habrá podido apreciar, que jamás habrá soñado escuchar.
Como muestra de una hoja de ruta particular para los curiosos y no iniciados, recomendamos escuchar “la canción del viernes” de hoy, “Birdland” de Weather Report. Esta formación fue, sin duda alguna, junto a Return to Forever, el grupo de jazz de referencia en la década de los setenta.
Un sonido único y particular, sumado al talento interpretativo y compositivo de sus componentes, hizo que durante más de diez años Weather Report fuera una propuesta de vanguardia e innovación. Nacidos de los discos más polémicos de Miles Davis, “In a Silent Way” y “Bitches Brew”, el por entonces, grupo de jóvenes promesas que estuvieron a las órdenes del trompetista de Saint Louis, se emanciparon del genio para dar rienda suelta a su poder creativo. Buena prueba de ello es “Birdland”, una composición excelente y vibrante que iniciaba uno de los discos de referencia de la banda, “Heavy Weather” de 1977. Más tarde, este tema, fue versionado por el popular grupo de jazz vocal, “Manhattan Transfer”, donde Joe Hendricks puso letra a la célebre tonada de Joe Zawinul. Los años pasan pero esta canción continúa fresca y joven como el primer día que se ensayó; acostumbra ocurrirle a las grandes canciones. El título hace referencia a un club de jazz de Nueva York, que se bautizó de esta manera en claro homenaje a Charlie Parker, uno de los creadores de bebop y, junto a John Coltrane, el saxo más influyente del siglo XX.
Weather Report se formó en 1970 con Joe Zawinul a los teclados y Wayne Shorter (miembro fijo de los combos de Miles Davis en esos últimos siete años) al saxofón. Durante los quince años que duró la banda fueron acompañados por músicos de renombre como: Miroslav Vitous al bajo eléctrico, Alex Acuña a la percusión, Dom Um Romao a la percusión, y muchos más, pero si tenemos de resaltar a alguien de esta lista éste es Jaco Pastorious.
Claro que Jaco es otra historia muy particular, ya nos centraremos en él más adelante con un artículo completo. Solo recordar que estuvo con ellos desde 1975 hasta 1982 y que fue una leyenda del del instrumento de las cuatro cuerdas. Que revolucionó el mundo del jazz y el rock, inaugurando una escuela de bajistas que se caracterizaban por extraer sonidos jamás escuchados hasta entonces. Con él y otros (Stanley Clarke, Marcus Miller, Mark King...) el bajo dejó de ser el instrumento insípido que acompañaba a la batería en la sección rítmica, para madurar y pasar a ser un elemento de peso compositivo e interpretativo.
“Black market”, “Mysterious traveller”, el propio “Heavy weather" y el magnífico directo “8:30”, son algunos de sus mejores LPs. Una producción que cesó en 1985 cuando Joe Zaeinul y Wayne Shorter decidieron cerrar el proyecto y continuar sus carreras en solitario.
Para muchos, la música jazz es uno de los principales causantes, además del estrés, de la jaqueca común, también conocida como hemialgia. Una exposición intensa a la música de Herbie Hancock o Charlie Parker puede causar un profundo dolor (pulsátil) en la cavidad craneal, fotobia (molestia a la luz), fonofobia (molestia al ruido) y severas náuseas que suelen ir acompañadas de dolores abdominales.
Además de crisis cefálicas de cierta importancia, el rechazo a este tipo de música es probable que desencadene, en individuos o colectivos poco tolerantes, estados de sopor alarmantes y enajenación mental. Por tanto, se recomienda la no audición de temas o composiciones que puedan clasificarse como jazz o sucedáneos (pese que en algunos discos de chill-out no se han registrado incidentes), y la extrema precaución en las bandas sonoras de los films de Woody Allen y Clint Eastwood. En fin, entiendo, que con criterio, gusto o disgusto, uno pueda o no satisfacerle un tipo de música, pero me resulta extraño tanto desprecio hacia el jazz. ¿Se requiere cierto esfuerzo para escucharlo? No que yo sepa ¿Es fácil de digerir? Depende de muchos factores. Con esto quiero decir que, evidentemente, no es una música sencilla y ligera pero, viendo la evolución, influencias y envergadura del jazz a lo largo de todo el siglo XX, me parece precipitado juzgarlo tan desfavorablemente. Me parece, también, que en la sociedad de la globalización y la inmediatez, donde comer en un fast-food es una costumbre y la demora de la carga de una página web unos segundos de más, provoca malhumores y bufidos, el jazz no tiene ninguna oportunidad. En esta vorágine de velocidad, la música con algo de complicación y de densidad no puede ser reconocida; no cabe, es un “palo” y da dolores de cabeza. Pero cualquiera que tenga paciencia y algo de curiosidad puede descubrir paisajes sonoros que nunca antes habrá podido apreciar, que jamás habrá soñado escuchar. Como muestra de una hoja de ruta particular para los curiosos y no iniciados, recomendamos escuchar “la canción del viernes” de hoy, “Birdland” de Weather Report. Esta formación fue, sin duda alguna, junto a Return to Forever, el grupo de jazz de referencia en la década de los setenta.
Un sonido único y particular, sumado al talento interpretativo y compositivo de sus componentes, hizo que durante más de diez años Weather Report fuera una propuesta de vanguardia e innovación. Nacidos de los discos más polémicos de Miles Davis, “In a Silent Way” y “Bitches Brew”, el por entonces, grupo de jóvenes promesas que estuvieron a las órdenes del trompetista de Saint Louis, se emanciparon del genio para dar rienda suelta a su poder creativo. Buena prueba de ello es “Birdland”, una composición excelente y vibrante que iniciaba uno de los discos de referencia de la banda, “Heavy Weather” de 1977. Más tarde, este tema, fue versionado por el popular grupo de jazz vocal, “Manhattan Transfer”, donde Joe Hendricks puso letra a la célebre tonada de Joe Zawinul. Los años pasan pero esta canción continúa fresca y joven como el primer día que se ensayó; acostumbra ocurrirle a las grandes canciones. El título hace referencia a un club de jazz de Nueva York, que se bautizó de esta manera en claro homenaje a Charlie Parker, uno de los creadores de bebop y, junto a John Coltrane, el saxo más influyente del siglo XX.Weather Report se formó en 1970 con Joe Zawinul a los teclados y Wayne Shorter (miembro fijo de los combos de Miles Davis en esos últimos siete años) al saxofón. Durante los quince años que duró la banda fueron acompañados por músicos de renombre como: Miroslav Vitous al bajo eléctrico, Alex Acuña a la percusión, Dom Um Romao a la percusión, y muchos más, pero si tenemos de resaltar a alguien de esta lista éste es Jaco Pastorious.
Claro que Jaco es otra historia muy particular, ya nos centraremos en él más adelante con un artículo completo. Solo recordar que estuvo con ellos desde 1975 hasta 1982 y que fue una leyenda del del instrumento de las cuatro cuerdas. Que revolucionó el mundo del jazz y el rock, inaugurando una escuela de bajistas que se caracterizaban por extraer sonidos jamás escuchados hasta entonces. Con él y otros (Stanley Clarke, Marcus Miller, Mark King...) el bajo dejó de ser el instrumento insípido que acompañaba a la batería en la sección rítmica, para madurar y pasar a ser un elemento de peso compositivo e interpretativo. “Black market”, “Mysterious traveller”, el propio “Heavy weather" y el magnífico directo “8:30”, son algunos de sus mejores LPs. Una producción que cesó en 1985 cuando Joe Zaeinul y Wayne Shorter decidieron cerrar el proyecto y continuar sus carreras en solitario.
11 de gener, 2007
09 de gener, 2007
Cuina per inutils (7) per Joan Santalo

Todos contra el chef 3
Després del meu obligat exili a la presó per un delicte menor que ara no comentarem perquè no cal, torno a ser aquí, amb tots vosaltres, per gaudir un cop més de la que, sens dubte, és la pitjor secció d’aquesta pàgina web. Sí senyor! Una recepta més per tots vosaltres, inútils. I de nou, aquesta setmana contem amb la col·laboració de una persona convidada. En el episodi d’avui ens acompanya Balki Bartokomus. Sí, sí, el Balki de la sèrie Primos Lejanos. I qui és aquest paio? Bueno, realment té massa importància saber qui coll és? Pa eso ponemos la foto, conchu!
Així que donem la benviguda a Balki Bartokomus. Com estàs, Balki.?
- Balki: Muy bien, pimo.
- Cuiner: Bueno, si em vols dir pimo no ens enfaderem, no?
- Balki: En mi país no nos enfadamos, que si no se enfadan los dioses de las patatas.
- Cuiner: Saps que tens la mateixa veu que l’Apu dels Simpsons?
- Balki:Todo el mundo me lo dise, si.
- Cuiner: I què ens preparàs, Balki?
- Balki: Voy a haser un plato típico de Mypos: Hrevoltiho de huevo con sanahoria y pimiento picante de Mypos.
- Molt bé, doncs som-hi perquè avui anem forts: Atenció inútils preneu nota que farem:
HREVOLTIJO DE HUEVO CON SANAHORIA Y PIMIENTO PICANTE DE MYPOS
Ingredients: 1 ou. L’ou és una cosa que treu la gallina per allà on les dones es fiquen els tampons, si fa no fa. És duret per fora però enganya bastant. No proveu de fer-lo servir per clavar claus, que es trenca de seguida. Si el deixeu molt de temps sense fer servir – cosa que fem tots els inútils a la cuina – sortirà de dins un animalet groc amb una boca super estranya. Una mena de Godzilla monyas.
1 sanahoria: No confondre amb la pastanaga. No és el mateix
1 pimiento picante de Mypos: No el trobareu enlloc més que a Mypos, però si voleu, podeu agafar un pebrot vermell, obrir-lo per la meitat, afegir-hi pebre, tabasco, tequila, un plastidecor de color carn i 100 grams d’àcid bòric. Si fa no fa, tindrà el mateix gust que un pimiento picante de Mypos.
Oli: Aproimadament un xic
Sal: Un xiquet més que un xic de sal.
Balki: Muy bien, vamos a empesar. Pimero hay que cortar el pimiento. En Mypos lo hasemos con la navaja que tenemos para matar las gallinas. Es muy imporetante coretarlo a cachitos hexagonales, con la forhma de la roseta de la iglesia de Mypos, así no se enfada la diosa de las ceresas amaragas. Una ves lo tenemos coretado hay que chupar todos los taquitos uno a uno. Si lo haséis en estas épocas de inviereno que se está costipado y se pueden quedar mocos pegados, mejor.
- Cuiner: Que asco, Balki
- Balki: Que va, así le da más sabor. A mi pimo Lary le encanta.
- Cuiner: El teu cosí Larry és super imbécil
- Balki: No te metas con mi pimo, que es muy bien persona!
- Cuiner: Vale, vale…
- Balki: Retira lo que has dicho
- Cuiner: Ho retiro.
- Balki: Y ahora dame un abaraso
- Cuiner: Bueno… potser no cal no?
- Balki: En Mypos, si no hay abaraso, la cosa no está serrada. Dame un abaraso.
- Cuiner: Vaaaale…
- Balki: Muy bien. Ya está, asunto serrado. Ahora lo que hay que haser es coretar la sanahoria. Si lo haseis ensima de una madera de estas para coretar pierde todo el sabor, así que es mejor que lo hagáis en el suelo del pasillo.
- Cuiner: I sobretot, inútils, ni se us acudeixi posar-vos a fregar el terra o mariconades com aquestes, eh?
- Balki: Se me está quedando la lengua muereta del pepino, que pica mucho. Eso es porque es bueno, no hay que sufrir. Una ves todo coretado, lo que vamos a haser es poner la paella en fuego y el aceite dentro. Y le tiramos sal. Entonses, cuando está caliente le tiramos (a la paella, o sea, dentro) el pepino y la sanahoria que recojemos del suelo. Cuando está todavía todo crudo, tiramos el huevo entero, con la cáscara y todo y esperamos 27 minutos a que todo se queme.
- Cuiner: I això està bo?
- Balki: No, claro que no, no me seas e ridículo! Pero es un plato típico de Mypos!
- Cuiner: Fantàstic, estic contentíssim.
- Balki: Pues si estás contento lo mehor que podemos haser es bailar el baile de la alegria.
- Cuiner: Es veia venir…
DAI-DAI-DAI-DAI!!!!
Amb que es bo acompanyar aquesta merda de plat: Amb un bon got de formatge ratllat o bé si voleu, amb una copeta de bitter kas.
Bon profit inútil!!
05 de gener, 2007
Elogi de l'ecologia
Hola amics. He fet un descobriment al voltant de l'ecologia: un descobriment d'un benefici inesperat, per demostrar que l'ecologia és positiva a molts nivells. I per això us explicaré una història que, per més inri, és verídica. Com alguns de vosaltres sabeu, sóc ecologista a ultrança: vaig en bici, consumeixo poc, reaprofito paper (totes les Morts Novates han estat dibuixades en paper reutilitzat) i, naturalment, reciclo. Doncs corria el dia 4 de gener quan vaig decidir posar una mica d'ordre als regals que m'havien caigut al nadal i que corrien per allà en una trista bossa de paper. Pos res: buido la bossa, separo els regals i començo a contar els diners que m'han caigut (coses de la familia...) a veure... 20... 10... 20... 50... 20 més... Total, 120 euracos. No està mal. Llavors, vaig anar a posar els diners a la cartera. Abans d'això vaig fer "acopio" de totes les restes de paperets i paperots i coses que també et donen quan et fan regals però que realment no necessites i vaig anar a possar-ho tot a la bossa del reciclatge... I res, el dia transcorre amb la tranquilitat que dona la rutina. I al final del dia, quan surto de treballar, decideixo anar a comprar regalillos de reis: tralalí, tralalà... Arribo a la primera tenda i compro un llibre. Llavors li foto una ullada a la cartera... Ohdiosmío! Doncs només tenia 20 euros!! On s'han fotut els 120 d'aquest matí??? Ratjos? Me'ls he deixat a casa? Decideixo que si, que deu ser això i me'n vaig a una altra tenda, disposat a fer ús de la targeta de crèdit... Tampoc va fer falta. A les hores que surto de treballar, quan vaig arribar al centre, ja estava tot tancat. Del dia següent, el 5, ja no passava: haig de comprar els regals. Total, que vaig a buscar els 120 euros... RATJOS!! No hi són!! On estan? Què en vaig fer? Busco per tot arreu. A la cartera torno a mirar. Les butxaques de la jaqueta... No hi són. Com pot ser? Els vaig ficar sense adonar-me en algun lloc poc comú? Entre les pàgines de la meva agenda? No. Potser entre els calendaris que se suposava que havia de vendre? Ostres! Doncs igual si! Però en vaig deixar un fotimer a la seu d'agermanament (la ONG propietària dels calendaris). Tot i això, considero bastant improbable la possibilitat d'haver-me'ls deixat allà. Només amb una situació de tenir les mans plenes de coses pot ser possible que m'hagués passat una cosa així... Mans plenes de coses... Un moment! Una idea passa pel meu cap... No serà... Vaig a la bossa del paper reciclat i començo a regirar... Doncs si amics!! Havia posat 120 euros a reciclar! I aquí ve l'elogi de l'ecologia de la que parla el títol: amb tot aquest relat us vinc a dir que l'ecologia té aventatges inesperats. Reciclar, ajuda a la teva economia! I si no hagués reciclat? I si tot hagués anat a les escombreries normals? I si hagués llençat les escombreries al container?? Ara seria 120 euros més pobre!! Sigueu ecològics, my friends! L'ecologia ajuda l'economia!
04 de gener, 2007
02 de gener, 2007
29 de desembre, 2006
La canción del viernes (36) “Part of the process” de Morcheeba per Peix
¡Feliz viernes a todos!
Música y economía han estado ligados desde que todos nos hemos beneficiado de la comercialización de la primera. Cuando hablamos de comercialización no estamos hablando de comercial, nos referimos a aquellos dispositivos industriales que han permitido a todo el mundo escuchar tanto un disco de Wolfgang Amadeus Mozart, Miles Davis, Sigur Rós o de la Oreja de Van Gogh.
Es decir, sin todo este entramado mercantil seguramente no hubiéramos tenido las influencias que hemos tenido o los buenos momentos y recuerdos que hemos vivido con la música. La discusión no está, creo yo, tanto en el “sistema” que mueve la música como en como la mueve. Qué criterios se siguen para producir un disco, como se promocionan, que canales de distribución y por qué, que papel juega la música en directo. Como suele pasar muy a menudo, esto está en manos de gente que no entiende para nada de música, que solo sabe de dólares e inversiones. La pela es la pela y sus imperativos caprichos, junto a una pesada maquinaria de promoción y beneficios, afectan a la música haciéndola girar por la rueda de la fortuna que imponen la casas discográficas. El hecho es que los países europeos tienen, desde hace años, una circuito musico-cultural que vive y se alimenta al margen de la industria; disfrutan de una buena salud independientemente de los gustos que se imponen en los programas de vídeos musicales, las listas de ventas y los programas televisivos de corte popular.
En nuestro país esto existe pero, para variar, el olfato de los productores va por otra lado; “pero si es lo que “la gente” quiere, lo que a todo el mundo le gusta” argumentaran, pero, como los habitantes de la caverna de Platón, “la gente” no puede escoger. Lo jodido es que se piensan que sí. Y no es que el paladar no esté preparado, no, ese no es el problema. Si una canción difícil (dícese de aquellas que no son “comerciales”) llega a un anuncio de televisión o aparece como la sintonía de un programa, “la gente” anda loca por saber de quién es, donde puede encontrarla o bajársela de internet. Entonces, fenómenos enteros de músicas alternativas salen a la palestra para repartirse el pastel. Para algunos, cuando esto pasa, el fenómeno se desvirtúa, se vende. Algo así pasó con la música “Chill-out”, allá por los finales de los noventa, millones de recopilatorios navideños invadieron los centros comerciales y las tiendas de discos para explotar el nuevo descubrimiento.
Con la canción de hoy queremos salvar algunos muebles de la quema del chill-out. En su momento, todo lo que sonora a tranquilo y con algo de electrónica (si tenía los típicos scratch de los DJ, mejor) era catalogado como chill-out. A tanta paranoia se llegó, que incluso el oportunista de Mike Oldfield, muy listo él, se sacó de la chistera un disco con el mismo nombre. En aquellos días, si querías promocionar algo, tenías de etiquetarlo como la música de moda, la música del “relax”. Inevitablemente, los Morcheeba quedaron afectados por esta vorágine insufrible. Pero vayamos por partes, la música de Morcheeba se podría catalogar como “Trip-hop”, aquel sonido de Bristol que fundaron los magníficos Massive Attack (de los quién, más adelante, nos tomaremos el tiempo que se merecen). Un estilo característico por mezclar el hip-hop con el house. Nacido en los clubs y forjado por los DJ’s, este estilo creció y maduró con el abrazo del jazz, el soul, el dub y el reggae.
Al abrigo de la poderosa electrónica, se dejaba oír, sobretodo, entre los sofás de los club-lounge del norte de Europa. Y aquí aparecen los Morcheeba, con su elegante y trabajado “downtempo”. Para identificarlos no hay mejor ejemplo que la canción de hoy, “Part of the process”, extraída de su maravilloso álbum “Big calm”, una pieza de bella armonía. Con capas y capas de fluidas texturas, la sugerente y sensual voz de Skye, la ex-vocalista de la banda, nos atrapa en un pasaje onírico y hipnótico. Tomamos esta canción del valioso LP pero no ha sido tarea fácil, “The sea”, “Blindfold” y “The music that we here” se lo han puesto difícil. “Big calm” es un trabajo soberbio y aclamado que se publicó en 1998 y que puede que sea una de los más importantes en las agonías del siglo pasado.
Morcheeba nace en Londres a mediados de los noventa. Con los hermanos Godfrey, Paul, DJ y escritor de las letras, y Ross, guitarras y teclados, al mando, contactan con Skye Edwards para poner voz a sus creaciones. Sus dos primeros álbumes son, sin duda, los mejores trabajos. “Who can you trust?” y “Big calm” aparecen como el legado más interesante de la banda británica. Le siguen el más flojo, “Fragment of freedon” y el revitalizante “Charango”, otra pieza de coleccionista digna de mención.
Todo va viento en popa, las ventas se cuentan por millones, la crítica los trata bien y son reverenciados y estimados como un grupo de culto entre los amantes de la electrónica. Pero aparecen los primeros problemas y Skye, la sedosa voz que había caracterizado los trabajos de la formación, ya no aparece en los títulos de créditos de su último disco: “Antidote”. La suple Daisy Martey pero no es lo mismo, los fans de la banda no les perdonan este cambio y son muy criticados por este inesperado giro. Para la gira que sigue al disco surge la siguiente sorpresa, Jody Sternberg reemplaza a Daisy; tampoco es la extrañada vocalista de los primeros larga duración pero en directo se desenvuelve fantásticamente bien y, para sorpresa de todos, toca el saxo de fábula. A la espera de su nuevo trabajo, para el cual han anunciado un cambio radical, nos complacemos con la relectura de sus clásicos
¡Que paséis una buena noche de fin de año!
Música y economía han estado ligados desde que todos nos hemos beneficiado de la comercialización de la primera. Cuando hablamos de comercialización no estamos hablando de comercial, nos referimos a aquellos dispositivos industriales que han permitido a todo el mundo escuchar tanto un disco de Wolfgang Amadeus Mozart, Miles Davis, Sigur Rós o de la Oreja de Van Gogh.
Es decir, sin todo este entramado mercantil seguramente no hubiéramos tenido las influencias que hemos tenido o los buenos momentos y recuerdos que hemos vivido con la música. La discusión no está, creo yo, tanto en el “sistema” que mueve la música como en como la mueve. Qué criterios se siguen para producir un disco, como se promocionan, que canales de distribución y por qué, que papel juega la música en directo. Como suele pasar muy a menudo, esto está en manos de gente que no entiende para nada de música, que solo sabe de dólares e inversiones. La pela es la pela y sus imperativos caprichos, junto a una pesada maquinaria de promoción y beneficios, afectan a la música haciéndola girar por la rueda de la fortuna que imponen la casas discográficas. El hecho es que los países europeos tienen, desde hace años, una circuito musico-cultural que vive y se alimenta al margen de la industria; disfrutan de una buena salud independientemente de los gustos que se imponen en los programas de vídeos musicales, las listas de ventas y los programas televisivos de corte popular.
En nuestro país esto existe pero, para variar, el olfato de los productores va por otra lado; “pero si es lo que “la gente” quiere, lo que a todo el mundo le gusta” argumentaran, pero, como los habitantes de la caverna de Platón, “la gente” no puede escoger. Lo jodido es que se piensan que sí. Y no es que el paladar no esté preparado, no, ese no es el problema. Si una canción difícil (dícese de aquellas que no son “comerciales”) llega a un anuncio de televisión o aparece como la sintonía de un programa, “la gente” anda loca por saber de quién es, donde puede encontrarla o bajársela de internet. Entonces, fenómenos enteros de músicas alternativas salen a la palestra para repartirse el pastel. Para algunos, cuando esto pasa, el fenómeno se desvirtúa, se vende. Algo así pasó con la música “Chill-out”, allá por los finales de los noventa, millones de recopilatorios navideños invadieron los centros comerciales y las tiendas de discos para explotar el nuevo descubrimiento.Con la canción de hoy queremos salvar algunos muebles de la quema del chill-out. En su momento, todo lo que sonora a tranquilo y con algo de electrónica (si tenía los típicos scratch de los DJ, mejor) era catalogado como chill-out. A tanta paranoia se llegó, que incluso el oportunista de Mike Oldfield, muy listo él, se sacó de la chistera un disco con el mismo nombre. En aquellos días, si querías promocionar algo, tenías de etiquetarlo como la música de moda, la música del “relax”. Inevitablemente, los Morcheeba quedaron afectados por esta vorágine insufrible. Pero vayamos por partes, la música de Morcheeba se podría catalogar como “Trip-hop”, aquel sonido de Bristol que fundaron los magníficos Massive Attack (de los quién, más adelante, nos tomaremos el tiempo que se merecen). Un estilo característico por mezclar el hip-hop con el house. Nacido en los clubs y forjado por los DJ’s, este estilo creció y maduró con el abrazo del jazz, el soul, el dub y el reggae.
Al abrigo de la poderosa electrónica, se dejaba oír, sobretodo, entre los sofás de los club-lounge del norte de Europa. Y aquí aparecen los Morcheeba, con su elegante y trabajado “downtempo”. Para identificarlos no hay mejor ejemplo que la canción de hoy, “Part of the process”, extraída de su maravilloso álbum “Big calm”, una pieza de bella armonía. Con capas y capas de fluidas texturas, la sugerente y sensual voz de Skye, la ex-vocalista de la banda, nos atrapa en un pasaje onírico y hipnótico. Tomamos esta canción del valioso LP pero no ha sido tarea fácil, “The sea”, “Blindfold” y “The music that we here” se lo han puesto difícil. “Big calm” es un trabajo soberbio y aclamado que se publicó en 1998 y que puede que sea una de los más importantes en las agonías del siglo pasado.Morcheeba nace en Londres a mediados de los noventa. Con los hermanos Godfrey, Paul, DJ y escritor de las letras, y Ross, guitarras y teclados, al mando, contactan con Skye Edwards para poner voz a sus creaciones. Sus dos primeros álbumes son, sin duda, los mejores trabajos. “Who can you trust?” y “Big calm” aparecen como el legado más interesante de la banda británica. Le siguen el más flojo, “Fragment of freedon” y el revitalizante “Charango”, otra pieza de coleccionista digna de mención.
Todo va viento en popa, las ventas se cuentan por millones, la crítica los trata bien y son reverenciados y estimados como un grupo de culto entre los amantes de la electrónica. Pero aparecen los primeros problemas y Skye, la sedosa voz que había caracterizado los trabajos de la formación, ya no aparece en los títulos de créditos de su último disco: “Antidote”. La suple Daisy Martey pero no es lo mismo, los fans de la banda no les perdonan este cambio y son muy criticados por este inesperado giro. Para la gira que sigue al disco surge la siguiente sorpresa, Jody Sternberg reemplaza a Daisy; tampoco es la extrañada vocalista de los primeros larga duración pero en directo se desenvuelve fantásticamente bien y, para sorpresa de todos, toca el saxo de fábula. A la espera de su nuevo trabajo, para el cual han anunciado un cambio radical, nos complacemos con la relectura de sus clásicos¡Que paséis una buena noche de fin de año!
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