29 de juny, 2015
27 de maig, 2015
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #43) (1ª parte).
Entrada 43.
¿Porqué nos gustará tanto viajar? Viajar es terrible.
¿Sabeis cuantas cosas pueden ocurrir durante un viaje? Yo sí. Las
he contado. Es más: las he experimentado. Todas. Dejad que os cuente
tan solo las más importantes:
La primera: el stress. Vas siempre con stress. Estás
pendiente del reloj porque siempre hay un horario que cumplir, un
tren que coger o un vuelo que perder.
Segunda: pérdida de equipaje. Esto quizá sea lo de menos. Yo
viajo con varios seguros e intento no separarme de mis cosas. Y si
todo falla, cojo al empleado del aeropuerto y le encañono con la
magnum en el agujero derecho de la nariz. Os aseguro que el tipo
suele volverse muy colaborativo.
Tercera: overbooking. Si no tienes prisa, esto puede
convertirse más en una ventaja que en un inconveniente: te alojan en
un hotel mejor, vuelas en primera, te dan dinero... Si tienes prisa,
siempre se puede aplicar la misma solución que al problema anterior.
También suele ir bien en este caso...
Cuarta: hurtos.
No comprendo la extraña razón que impulsa a tantos amigos de lo
ajeno a hacer de los turistas sus víctimas. Contra eso, nada como
unos buenos reflejos de combate. Cualquiera que se aproxime a menos
de un metro de mi espacio vital, sufre automáticamente una luxación
traumática y terriblemente dolorosa que le deja el miembro inútil
durante no menos de 48 horas.12 de maig, 2015
30 d’abril, 2015
19 d’abril, 2015
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #42)
Entrada 42.
Al final de cada etapa siempre vivimos un momento de
máxima incertidumbre. Se escucha cierto redoble de tambores cada vez
que preguntamos al llegar al hotel “¿Tienen habitaciones libres?”.
Invariablemente, las personas que encontramos en recepción nos miran
con cara de pasmo, como si no supieran de qué les hablamos, como si
ni siquiera tuvieran claro que regentan un hotel. Nos regalan la
misma expresión que si les hubiéramos preguntado si tenían una
berenjena en el culo. ¡Mecachis! Hombre, si tuvieran decenas de
clientes... Pero me da la impresión que los hoteles a los que hemos
ido, no hemos visto indicios de que hubieran ocupadas muchas mas
habitaciones aparte de la nuestra.
Bueno, pues hoy, harto de la cara de berenjena, me he abalanzado
sobre el tipo, lo he cogido por la solapa, lo he alzado en vilo...
Y el estampido de un
trabuco ha roto el tenso silencio. Me ha cosido a perdigones. He
comenzado a perder sangre por 15000 agujeros. Me he desplomado
mientras mi señora le entregaba el DNI para empezar a rellenar la
ficha. El dolor era terrible. He empezado a arrastrarme con las uñas
hasta el hospital más próximo, el que está a 95Km. Tal vez, si
llego a tiempo, podré conservar la vida. Si no, puede que esto pueda
suponer el fin del diario.
25 de març, 2015
18 de març, 2015
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #41).
Entrada 41.
A la salida de uno de tantos pueblos leoneses de cuyo
nombre ya no consigo acordarme, hemos visto cierto cartel que nos ha
llamado la atención: “PEATÓN: en carretera circula por la
izquierda”.
Debo decir que estoy
completamente de acuerdo con la advertencia. Es mas: muchos
peregrinos guiris tienen el puto vicio de circular por la derecha. Me
pregunto porqué es así. ¿Acaso en sus paises de procedencia se
circula por el lado contrario? En fin, creo que la campaña de
información viaria del cartel va en la buena dirección, si bien se
ha quedado un poco corta en cuanto a contundencia. Si dependiera de
mí, hubiese puesto algo como “PEATÓN, ve por la izquierda, no
seás MAMÓN”, o “PEATONES, caminando por la derecha, sereis unos
CABRONES”, o tal vez “CAMINANTE, circula por donde toca, no seas
TUNANTE” o quizás “PEREGRINO, si te pillo a la derecha, te voy a
dejar FINO”, o incluso “EXCURSIONISTA te voy a dar un palo si te
sales de tu PISTA”.
14 de febrer, 2015
20 de gener, 2015
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #40).
Dia 20.
Entrada 40.
Siguen los obstáculos surrealistas. Por el
camino donde bajábamos nosotros ha aparecido una estampida de vacas
lanzadas a la carrera, con los cuernos por delante y muy mala leche
(estas cosas se intuyen. Algo sé de vacas). Era como en los
sanfermines, si los toros fuesen todos en un sentido y los mozos en
el contrario.
Hemos tenido que esquivarlas una por una, a velocidad supersónica:
una por un lado, otra por el otro, pasando hábilmente entre otras
dos...
Como puede intuirse, el ataque era premeditado. Un tipejo con un
perro iba azuzando a las vacas contra nosotros. Al verle, hemos
saltado a lo “tigre y dragón” y hemos eliminado al tipo con el
“soplamocos de la grulla que te pone mirando a Cuenca”.
Sin el fantoche para dirigirlas, las vacas han continuado su
estampida sin rumbo ni dirección. De todas maneras, justo antes de
pasar, la última de ellas ha soltado un traicionero latigazo con la
cola a mi pareja, con tan mala pata que la ha hecho girar con triple
tirabuzón y me ha caido encima. Auch.
Me ha roto lo menos
9 costillas. Se acabó el viaje.
12 de gener, 2015
13 de desembre, 2014
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #38).
Entrada 38.
Me da la impresión que alguien nos sigue. Si, no es una
manía persecutoria. Mientras andamos por el camino, me giro con
cierta frecuencia y siempre encuentro allí a alguien que se
aproxima. Intentan disimular. Lo se. Tratan de parecer peregrinos,
pero creo saber quienes son. Me parece que siguen tratando de
atraparme después de aquél asunto de los misiles nucleares que
vendí a una pirotecnia cuyos propietarios tenían cierto acento
caucasiano.
He hablado con ella del asunto. Juntos, hemos preparado una trampa
para osos, de esas con estacas en el fondo. Nos hemos emboscado y
hemos esperado a los espías. Por fin, han caido. Hemos salido del
escondrijo y hemos acabado de rematarles con un yunque que hemos
encontrado por ahí.
Pensaba que serían del MOSSAD, del KGB o de la CIA, pero no ha
habido manera de encontrar sus identificaciones. Tal vez las hayan
cambiado y ya no sepa reconocerlas. En fin: hemos tapado la trampa lo
mejor que hemos podido y, ya con más tranquilidad, hemos continuado
el camino. Al poco me he girado. ¡Maldición! ¡Dos tipos más nos
seguían!
La mañana ha sido
muy larga.
19 de novembre, 2014
12 de novembre, 2014
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #37).
Dia 19.
Entrada 37.
Cae la noche en la frontera galaico-leonesa. Son
muchas las historias que hablan de terribles accidentes de tráfico
cuyas víctimas vagan, aún en pena, por los alrededores de los
lugares donde perecieron.
Éste tipo de historias me pone de un humor de perros. No me gusta
nada contra lo que no pueda enfrentarme con mi magnum 45.
La noche de hoy era especialmente tenebrosa. Un viento que helaba el
espíritu hacía tintinear un móvil de tubos de hojalata. Nosotros
estábamos forcejeando en la oscuridad con la cerradura del siniestro
hotel donde nos alojábamos, a pie de carretera.
De repente, hemos visto luces acercándose por la carretera. Eran 4
luces paralelas que se aproximaban a cierta velocidad, 2 delante y
dos detrás. Lo que nos faltaba: extraterrestres. Afortunadamente, en
mi vida he tenido contactos con algunos agentes de importantes
agencias americanas, y me explicaron algunas cosillas. Nos hemos
quedado ambos de pie junto a la carretera y hemos puesto cara de
alelaos, con la mirada perdida. Es lo que hay que hacer. Ciertas
civilizaciones del espacio exterior no pueden distinguirnos si nos
quedamos quietos como estatuas. De manera que nos hemos puesto allí,
mirándoles, muy quietos.
Y ha resultado que no eran extraterrestres. Mas bien un par de coches
que, por alguna razón, después de vernos han comenzado a dar
volantazos hasta que uno se la ha pegado contra un alcornoque y el
otro se ha despeñado por un barranco.
Nos hemos mirado y
los dos nos hemos lanzado a ayudar. Los hemos rematado con
misericordia y hemos desaparecido de la zona a toda velocidad.
20 d’octubre, 2014
06 d’octubre, 2014
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #36).
Entrada 36.
A cada día que pasa, nuestras heridas se incrementan. El primer día ya se nos llenaron los pies de llagas. Pensé que la cosa se iría curando, pero no. Va a peor. Al día siguiente, las llagas estaban infectadas. Al otro chorreaba la pus. Al siguiente, pústulas supurantes nos cubrían el cuerpo. Un día más hizo que se nos cayeran las uñas, los dientes y el pelo (el de la cabeza, porque lo que es el de la barba, interior de nariz y orejas y de la espalda, ¡eso no se va ni con una motosierra!). Ahora nos sostenemos sobre muñones, pero seguimos avanzando, preguntándonos qué será lo próximo o si es que acaso la tierra de Galicia pueda ser radiactiva.
A cada día que pasa, nuestras heridas se incrementan. El primer día ya se nos llenaron los pies de llagas. Pensé que la cosa se iría curando, pero no. Va a peor. Al día siguiente, las llagas estaban infectadas. Al otro chorreaba la pus. Al siguiente, pústulas supurantes nos cubrían el cuerpo. Un día más hizo que se nos cayeran las uñas, los dientes y el pelo (el de la cabeza, porque lo que es el de la barba, interior de nariz y orejas y de la espalda, ¡eso no se va ni con una motosierra!). Ahora nos sostenemos sobre muñones, pero seguimos avanzando, preguntándonos qué será lo próximo o si es que acaso la tierra de Galicia pueda ser radiactiva.
28 de setembre, 2014
04 de setembre, 2014
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #35).
Dia 18. Entrada 35.
Hemos encontrado un conejo muerto en medio del camino. Bueno, muerto no es la palabra que debería usar, sino más bien, vilmente asesinado. Tras el primer cadáver, hemos encontrado un segundo, en las mismas condiciones. Muerto. De una muerte no-natural. Alguien está matando conejos. Algo más allá hemos visto un tercer cadáver. Y éste era el más inquietante de todos, pues estaba decorado como si se tratara de un sacrificio ritual. Tenía un círculo de piedras a su alrededor y hojas de árbol y plumas adornando su cabecita sin vida.
Y mi rabia ha explotado. ¿¿Quién, pregunto, quién es capaz de cometer semejantes fechorías a éstas adorables criaturas?? Tal como está dispuesto el ritual, tiene que tratarse de una secta mata-conejos. ¿Qué grandes males podían causar los conejitos? He decidido que los asesinos tenían que pagar. Lástima que no los tuviera a mano ni pudiera pararme a esperarlos. Da igual. El siguiente labriego que hemos visto ha pagado por todos. Lo hemos sodomizado violentamente con el mango de su azada y le hemos dispuesto alrededor otro despliegue ritual, para mostrar a los mata-conejos lo que les ocurriría si volvían a las andadas.
Pero al rato hemos continuado, y hemos podido comprobar como una vez más, la incomprensión humana juega en favor de los que menos lo merecen. Una bandada de conejos con lanzallamas, estaban arrasando una aldea y trajinándose a las mujeres. Han caido sobre nosotros y nos han hecho prisioneros. Nos han atado a un poste y se divierten lanzándonos hachas. Hasta ahora no han acertado, pero a cada ronda que pasa, lanzan desde un paso menos de distancia. Solo es cuestión de tiempo que acierten. Es el fin del diario.
30 d’agost, 2014
13 de juliol, 2014
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #34).
Entrada 34.
Nos los hemos cargado a todos. Hay que ver lo eficaz que puede llegar a ser un cortauñas bien afilado y una púa de pendiente en manos de un experto. A nuestro alrededor solo quedan ruinas y desolación, y los restos de los helicópteros derribados.
Bueno, ala, nos palmeamos las manos y seguimos con el camino.
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