14 de juny, 2017
08 de juny, 2017
27 d’abril, 2017
L'acudit dolent de l'Escolta Invisible
Molt bones. "La Universal" publica avui un especial que no necessàriament tindrà continuitat. L'autor ens ha insistit en que li publiquem un acudit que es va inventar fa un temps i que és més gràfic que verbal. Total, que està que o el publica o rebenta. I com que "la Universal" no es pot permetre que li rebentin els pocs autors que li queden (que es poden comptar amb els dits d'una mà i encara te'n sobren quatre), doncs hem de passar pel tubo. Però li hem fet prometre que, a canvi, les seves publicacions futures tindran acudits de qualitat. A veure si és veritat. Els editors ens disculpem per endavant, ens tapem el nas i declinem tota responsabilitat. Ale, disfruteu si podeu:
19 d’abril, 2017
26 de març, 2017
Relats: "LATAS", per escoltainvisible
LATAS
El mundo volvió a creer en los milagros.
Hacia el final de la segunda década de los dos miles, acercándonos ya al 2020, el duelo insensato que habían mantenido las dos superpotencias mundiales a lo largo de la guerra fría, un conflicto que el mundo creía felizmente superado, regresó de repente.
16 de març, 2017
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #43. eventualidades de los viajes 6ª parte).
Décimo cuarta:
Portal dimensional. Con no mucha frecuencia, si bien más veces
de lo que a uno le gustaría, se puede uno topar con un pliegue
dimensional que le catapulte a un lugar totalmente distinto. Un mundo
que ni siquiera se rija por las mismas leyes que el nuestro. El
pliegue puede esconderse en cualquier lugar: en un túnel en el tren,
en un armario en el ático de casa de tu abuela, en las oficinas de
MEMORY CALL, en la entrada de la cueva del terror de un parque de
atracciones... En el sitio mas inesperado te puedes encontrar
catapultado a un mundo fantástico, lleno de seres extraños...
Pero no te
preocupes, seguro que hay un tipejo bajito y medio calvo que te
convierte en... qué se yo... un bárbaro, un arquero, un acrobata,
un mago... ¿Quizá un caballero?
Cuando te encuentres
en ésta situación, los planes vacacionales pueden llegar a cambiar
bastante. La emoción de las vacaciones pasará a ser conseguir el
billete de vuelta. Lo bueno es que, como el tiempo funciona
de manera diferente en otros mundos, a tu regreso todo seguirá igual
y podrás optar por continuar tus vacaciones con total normalidad...
O hacer una suave reentrée antes de volver al trabajo.
Décimo quinta:
especialidades repugnantes. Yo
soy del parecer que en los lugares que visites, has de comer las
especialidades locales, si bien es cierto que algunas de ellas pueden
poner seriamente a prueba nuestra capacidad para potar.
No pocas veces me he visto en la tesitura de comer cosas extrañas a
nuestra cocina. Me han ofrecido arañas, medusas, ciempies y hasta
una vez, un rábano.
Ciertas culturas se toman como un insulto menospreciar sus manjares, por lo que yo recomiendo tragar lo que sea haciendo de tripas corazón, sin pestañear. Y, al acabar, sonreir. En según qué países, eructar como si trataras de tirar abajo una pared también ayuda.
Solo una vez fui absolutamente incapaz de comerme lo que me habían
preparado con todo su amor. Sobre una masa de menudillos putrefactos
habían puesto carcasas de escarabajo pelotero rellenas de puré de
lombriz y chinches. La verdad es que como degustación se mostraba
interesante, aunque he comido cosas peores. Pero fue entonces cuando
le dieron el toque que dejó el plato por completo incomestible. Un
pinche extrajo un bote de ketchup y sirvió un chorreón por encima
de toda la bandeja. ¡¡¡PUAAAAAJ!!! ¡Odio el ketchup! ¡No puedo
imaginar abominación más grande sobre la tierra!
Tuve que marcharme. Se sintieron profundamente ofendidos y me querían
linchar. Pero en cuanto me cargué a su jefe y violé a tres de sus
mujeres cambiaron de opinión. En lugar de lincharme por
desagradecido, decidieron que lo mejor sería lincharme por asesino,
violador, exhibicionista y pervertido.
08 de març, 2017
22 de febrer, 2017
04 de gener, 2017
04 de desembre, 2016
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #43) (eventualidades de los viajes, 5ªparte.
Décimo segunda:
Conflictos armados. Amigos, en el tiempo que vivimos, si antes de
viajar no nos informamos convenientemente de los conflictos,
durmientes o despiertos, que sacuden el lugar a visitar, estaremos
cometiendo una gran irresponsabilidad.
Afortunadamente,
internet nos concede un acceso sencillo y actualizado de la realidad
de cada zona. Allí tendremos que buscar toda la información
disponible acerca del uniforme, armamento, mandos, ideología y
táctica de cada bando.
Dentro de nuestro
equipaje meteremos los uniformes correspondientes a cada uno de los
bandos que vayamos a poder encontrar. Al llegar a la zona, nos
pondremos en contacto con el primer grupo. Aconsejo efectuar algunos
disparos a la facción contraria, para demostrar que estais
efectivamente de su lado.
Lo complicado es el
siguiente paso, que se tendrá que dar cuando vuestro itinerario
marcado os obligue a entrar en territorio de la facción contraria.
Hay que encontrar un momento para vestirse con el segundo set de
uniforme y armamento y tratar de convencer a los luchadores del
segundo grupo de que ahora estais con ellos. De nuevo, unos cuantos
tiros hacia los que hasta un momento antes eran vuestros compañeros,
debería ayudar.
De ésta manera
deberíais ser capaces de ir de un lado al otro sin que una guerrilla
estúpida os impida disfrutar de vuestro merecido e idílico viaje.
Intuyo la pregunta:
¿Y qué ocurre si os coge el grupo que no toca con el uniforme
equivocado? ¡Pues que os harán prisioneros, claro! ¿Y qué? ¿Para
qué estábais viajando en primer lugar? ¿No queríais aventuras,
emociones y salir de la rutina? ¿No era ese el motivo de vuestras
vacaciones? ¡Pues a disfrutar, leches!
Décimo tercera: Diarrea del viajero. Chavales... No importa
lo que diga yo aquí. Ningún consejo que yo de, podrá salvaros
cuando se aproxime el cruel retortijón.
Aparecerá cuando
menos oportuno sea: cuando estéis hacinados en un vehículo
tercermundista y mugriento, rodeado de lugareños; cuando el escusado
más próximo se encuentre a 90 Km; cuando vuestro ojete irritado aún
se encuentre dolorido del último apretón...
¡Entonces será
cuando, a traición y con alevosía, se abrirán las compuertas del
torrente marrón! ¡Y la tripa se inflará hasta proporciones nunca
vistas! ¡Y provocará un agudo dolor que retumbará por tu interior
desde el páncreas al duodeno! ¡Y tu vientre globificado destruirá
el botón del pantalón y también el cinturón! ¡Y comenzará poco
a poco a desinflarse! ¡Y las nalgas del destino se abrirán! ¡Y una
riada de caca fluida manará de tus posaderas manchándolo todo a su
paso! ¡Y los calzoncillos reventarán! ¡Y los pantalones se
oscurecerán! ¡Y la mierda salpicará a todos los que se hallen
detrás, sumiéndolos en el asombro, el asco y la indignidad! ¡Y
recordarás que nunca debiste pedir ración doble en la cena de
anoche! ¡Y sabrás que no debiste renunciar a traerte el FORTASEC!
¡Y caerás de rodillas, avergonzado, dolorido y pidiendo perdón! ¡Y
en verdad sabrás que te tocó a ti, que nunca debiste desafiar las
leyes de la buena digestión, y que por ello fuiste castigado por LA MALDICIÓN DE LA DIARREA DEL VIAJERO!04 de novembre, 2016
24 d’agost, 2016
04 de juny, 2016
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #43) (eventualidades de los viajes 4ª parte).
Décima: terremotos, maremotos, huracanes o volcanes. No
falla. Allí donde yo voy, siempre se presenta uno de estos
inconvenientes del viaje que acaban alterando ese bello paisaje que
tantas ganas tenías de fotografiar.
Los terremotos no son un gran obstáculo. Cualquiera que tenga un
sobrino muy movido, sabrá de lo que hablo. Un terremoto de 7 en la
escala de Richter equivale al berrinche que se lleva si en navidad
olvidas regalarle la playstation “ultimate definitiva de verdad de
la buena que si que si y si no que me muera aquí mismito” version.
Para los tsunamis, nada como una buena tabla de surf. La mayor ola es
la única buena. Lo demás es de mariquitas.
Los volcanes pueden estar muy calientes, cierto, pero nada que no
haya podido experimentar cualquiera que estuviera de servicio en el
delta del Mekong en 1972, cuando la aviación llenaba la selva con
napalm. Además, a la mayoría de los turistas os gusta poneros al
sol para pasar calor como unos capullos, eh, pillines? Pues en ningún
lugar va a hacer mas calor que bajo las cenizas de un volcan en
erupción. De manera que no os pongais tiquismiquis, poneros mejor el
bikini, preparad un cocktail de fantasía y a disfrutar! Eso si,
procurad que el cocktail tenga sombrilla. La ceniza volcánica le
deja un regusto horrible.
Décimo primera:
Abducciones extraterrestres. Esta es la incidencia vacacional más
impredecible de todas, si bien puedo asegurar que suele producirse
cuando menos te lo esperas. O sea: procurad tener siempre en mente
esta posibilidad. Si lo esperais, tal vez no se produzca.
En todo caso, cuando
sí se produzca, os informo de como será: estareis en una carretera
solitaria, de noche. En coche o sin él. La radio del coche, el motor
o cualquier otro tipo de máquina se parará como por arte de magia.
Luego aparecerá un misterioso foco de luz y tu, tus acompañantes y
tu vehiculo experimentareis una sensación de ingravidez.
Lo primero que
debeis hacer cuando esteis a bordo de la nave es preguntar la
procedencia del invasor. Es muy importante saber con quien estais
hablando y no perder ocasión para hacerle la pelota. Hay dos grandes
grupos de extraterrestres: los cabezones y los repugnantes. La
mayoría de los cabezones vereis que provienen de alfa-centauri. Es
normal, ya que son vecinos nuestros.
Algunos otros
proceden de la nebulosa shop'ernakuhn (o algo así). No debeis
confundirlos. Es muy importante ya que se odian bastante. Por lo
visto el alfa-centauri FC ganó la liga pasada con bastantes malas
artes la pasada temporada y los shop'ernakuhn aún no se lo han
perdonado.
Bien. Con el debido
peloteo, tendríais que ser capaces de llevar la conversación al
tema que mas les distrae. El futbol, por supuesto. Cuando hayais
logrado crear la adecuada atmosfera de intimidad y compadreo, podreis
convencerles de cualquier cosa. Vereis, aunque parezcan una
civilización la mar de avanzada y tecnificada, tanto los cabezones
como los repugnantes están constantemente buscando excusas para el
escaqueo. Yo me libré de ellos convenciendoles de que la especie
dominante del planeta tierra eran las sardinas en escabeche. De
manera que despues de volver a juntar todos los pedazos de mi cuerpo
que tenían ordenadamente diseminados en la mesa de exploración, me
devolcieron a mi planeta sano y salvo. El único reucerdo que guardo
de ellos es una especie de rubí brillante que me pusieron en el
cogote, que brilla con luz propia y que a veces hace "pip".11 de maig, 2016
12 d’abril, 2016
06 de febrer, 2016
Relats: "Luchadora" part 2 (i última), per escoltainvisible
A los pocos días entraba en casa de un perfecto desconocido para realizar la que iba a ser mi primera experiencia de lucha casera propiamente dicha. Era un muchacho que tendría a lo sumo dos o tres años más que yo, bastante alto y de pelo rizado, aunque corto en la nuca y en los laterales de la cabeza. Era muy majo y hospitalario: no dejó de hacer bromas todo el rato y me ofreció algo de beber. Se notaba que quería que me encontrara a gusto, cosa que agradecí, pues estaba algo tensa. Se llamaba Marcel. Hablamos un poco. Le expliqué que era primeriza en ésto y que no debía esperar mucho de mi. Estuvo encantado. Para él no suponía la primera vez del todo, aunque sí con una desconocida. Había luchado contra amigas suyas que no acababan de entender su extraña afición. Le dije que por mi parte no había problema. Yo si le entendía. Poco mas dijimos: había llegado el momento.
Marcel tenía el comedor preparado: disponíamos de un espacio muy amplio para pelear. Marcel se había pasado la mañana apartando muebles y había cubierto el suelo de colchones y mantas. Se lo había currado mucho: realmente allí había alguien que tenía al menos tantas ganas de combatir como yo misma.
Me propuso ir a una habitación para cambiarme si prefería, pero rehusé: al fin y al cabo había venido con todo lo que hacía falta puesto. Me despojé de la camiseta y los pantalones: debajo llevaba un sostén de deporte negro y unas bragas a rayas azules que no entrarían dentro de mi concepción de "ropa interior sexy" pero que eran muy cómodas y sufridas.
-¡Uau! -se le escapó a él, celebrando la contemplación de mi cuerpo y demostrando una vez más que los ojos de los tíos nunca se fijan en la ropa interior.
Marcel tenía el comedor preparado: disponíamos de un espacio muy amplio para pelear. Marcel se había pasado la mañana apartando muebles y había cubierto el suelo de colchones y mantas. Se lo había currado mucho: realmente allí había alguien que tenía al menos tantas ganas de combatir como yo misma.
Me propuso ir a una habitación para cambiarme si prefería, pero rehusé: al fin y al cabo había venido con todo lo que hacía falta puesto. Me despojé de la camiseta y los pantalones: debajo llevaba un sostén de deporte negro y unas bragas a rayas azules que no entrarían dentro de mi concepción de "ropa interior sexy" pero que eran muy cómodas y sufridas.
-¡Uau! -se le escapó a él, celebrando la contemplación de mi cuerpo y demostrando una vez más que los ojos de los tíos nunca se fijan en la ropa interior.
12 de gener, 2016
Relats: Luchadora (part 1), per escoltainvisible
No se si lo conocéis, es un juego que tiene el éxito asegurado en cualquier convención en la que se reúna una buena manada de chicos y chicas de entre 16 y 25 años... O en cualquier otro ambiente joven donde abunde la soltería. Se separa a varones y féminas en dos grupos de tamaño similar. A cada uno de ellos se les otorga un número y a cada una de ellas, una letra. Si no os gusta lo de los números y las letras también pueden usarse los nombres, pero entonces hay que asegurarse de que los participantes conocen los nombres de todos sus compañeros.
Ambos grupos forman un corro, intercalándose unos con otras excepto una persona escogida al azar, que se queda en medio. El juego comienza cuando la persona del centro llama a dos jugadores (o grita un número y una letra), que rápidamente se levantan y corren hacia el centro. Uno de ellos tiene el peregrino objetivo de darle un besito -en la mejilla, en principio- a la persona central. El otro, del sexo opuesto, tiene que tratar de impedirlo... por todos los medios a su alcance. Se considera que gana el segundo cuando consiga plantar otro beso -en la cara, de nuevo- al primero. Bueno, primera.
Ni que decir tiene que el juego es muy, muy bruto. Está prohibido pegarse, claro, pero la inexistencia de mayores reglas represoras hace que a lo largo del juego uno sea testigo de luchas encarnizadas y primigenias: persecuciones, inmovilizaciones, fugas, y mas de un severo batacazo se escapa siempre...
Por lo general suelen vencer los chicos. Y además suelen hacerlo con grandes alardes de superioridad física. Las victorias de las chicas, en cambio, suelen ser de otra índole: las hay que, con astucia y agilidad, son capaces de robar el beso antes de que los otros se den cuenta; hay algunas lo suficientemente rápidas (o pillan a sus contrincantes lo suficientemente empanaos) como para llegar al centro antes de que sus contrapartidas levanten siquiera el culo del suelo; y también hay unas pocas, las menos, que son capaces de imponerse en el plano físico.
Yo soy una de ellas.
Ambos grupos forman un corro, intercalándose unos con otras excepto una persona escogida al azar, que se queda en medio. El juego comienza cuando la persona del centro llama a dos jugadores (o grita un número y una letra), que rápidamente se levantan y corren hacia el centro. Uno de ellos tiene el peregrino objetivo de darle un besito -en la mejilla, en principio- a la persona central. El otro, del sexo opuesto, tiene que tratar de impedirlo... por todos los medios a su alcance. Se considera que gana el segundo cuando consiga plantar otro beso -en la cara, de nuevo- al primero. Bueno, primera.
Ni que decir tiene que el juego es muy, muy bruto. Está prohibido pegarse, claro, pero la inexistencia de mayores reglas represoras hace que a lo largo del juego uno sea testigo de luchas encarnizadas y primigenias: persecuciones, inmovilizaciones, fugas, y mas de un severo batacazo se escapa siempre... Por lo general suelen vencer los chicos. Y además suelen hacerlo con grandes alardes de superioridad física. Las victorias de las chicas, en cambio, suelen ser de otra índole: las hay que, con astucia y agilidad, son capaces de robar el beso antes de que los otros se den cuenta; hay algunas lo suficientemente rápidas (o pillan a sus contrincantes lo suficientemente empanaos) como para llegar al centro antes de que sus contrapartidas levanten siquiera el culo del suelo; y también hay unas pocas, las menos, que son capaces de imponerse en el plano físico.
Yo soy una de ellas.
03 de desembre, 2015
Diario de Jack Murphy (el de la ley de Murphy) por el camino de Santiago (entrada #43) (eventualidades de los viajes 3ª parte).
Octava: policías. Las más diversas razones suelen llevar a los
agentes de “la ley” a tocar las pelotas al sufrido viajero. Igual
les molesta que lleves un pasaporte que no te pertenece, como les da
por registrarte la maleta y confiscarte esa marihuana de primera que
tanto te costó, o te impiden cruzar el arco de seguridad llevando
tu inocente machete, tu magnum o el Kalashnikov.
En ocasiones se pondrán algo menos quisquillosos si aflojas la
mosca, aunque yo, la verdad, prefiero cogerlos por el pescuezo y
meterlos dentro del aparato de rayos X, que como todo el mundo sabe,
son radiactivos y te fríen el cerebro. Si lo haces con rapidez y
disimulo, podrás pasar el control de seguridad sin que nadie se de
cuenta.
Novena: accidentes. Amigos, los desastres aéreos, terrestres y
marítimos ocurren. Es una gran verdad. Así que cuando alguien
intente convenceros de que no tenéis nada que temer al subir a un
vehículo, desconfiad: en realidad no os quiere, y espera que os
muráis para quedarse con la herencia.
Yo de vosotros cogería a ese alguien, lo ataría y amordazaría, lo
metería en un saco y lo tiraría en la cuneta. Algún sopapo extra
nunca está de más.
La cuestión no es si va a producirse un accidente, sino cuando. Las
leyes de la probabilidad y la estadística están ahí para usarlas.
Si se conoce que un 0.001% de los vuelos se estrellan, entonces procurad
estar dentro del 99.999% restante.
Cada vez que se produce un accidente, el contador de probabilidades
vuelve a ponerse a 0. ¡Si coges el avión al día siguiente en que
otro se la pegó, las probabilidades de que le pase algo a tu aparato
serán casi nulas!
Entonces, todo se
reduce a saber cuando se la va a pegar un avión, ¿no? Bueno, pues
te daré una pista: no hay que esperar. Si no quieres sufrir un
accidente, provoca uno tu mismo el día anterior.
17 de setembre, 2015
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